jueves, 12 de enero de 2017

De Carlos Gatti.

MANIPULACION NUESTRA DE CADA DIA.

¿Quién no ha hecho o quien no se ha dejado chantajear emocionalmente? .


Cuando el manipulador es hábil es un arma (y no una herramienta) poderosa para lograr que el otro pueda correrse de su centro. Apunta directamente a ejercer amenaza y culpa.
Es un juego mental : de que manera logro hacerte creer que yo tengo razón y que vos tenes la culpa de la situación y que si yo tuve un “pequeño” error,comparado con los tuyos, soy casi Heidi.
Hasta que en algún punto no nos demos la oportunidad de mirarnos …todos somos chantajistas .
Está el que muestra abiertamente su conducta manipuladora y están, los que yo llamaría encubiertos por excelencia. La victimización es una forma encubierta por ejemplo. O también el alejarnos como ofendidos ante una situación determinada, etc.

Lo que quiero expresar es, que el chantaje reúne un montón de actitudes que utilizamos habitualmente con el fin de generar en los otros una emoción determinada.
La relación padres-hijo entrena, luego, se traslada el mismo patrón al resto. Hay una copia fiel .
No existe manipulación sin chantaje emocional. 

El chantajista no soporta un “no” como respuesta. Jamás reconoce que tiene parte de responsabilidad en el conflicto que se provoco. Y a costa de lo que sea…quiere tener la razón. Esto es lo básico a tener en cuenta.

No hay chantajista sin chantajeado. Acá, nadie esta libre. Nadie es el “pobre de mi que me toco un chantajista en mi vida”.

El estar en el rol de “chantajeado”, denuncia miedos para enfrentar al otro (chantajista).Se le da al otro un poder, ¿Por qué?, porque el chantajista tiene una fortaleza en cuanto a hacer creer que el equivocado es el chantajeado. Ojo con esto. 

Si dudas de vos mismo, obvio que vas a entregarle el poder al otro y a partir de allí se arma un juego que es genialmente maquiavélico : el chantajista, se da cuenta rápidamente de cuales son tus debilidades y le sube el volumen a esas emociones; si sos culposo,le sube el volumen a tu culpa por ejemplo. Es una estrategia mental para obtener poder.

El chantajista es el que define “quien sos” en lugar de definir vos quien sos. COMO PENSAS, COMO SENTIS, Y COMO TENDRIAS O DEBIERAS PENSAR Y SENTIR.

Para salir del rol de chantajeado es importante primero darse cuenta de que uno es coautor de dicha dinámica relacional. ¿Cómo lo hago?, hablando. No es ninguna novedad.
Y para salir del rol de chantajista , primero reconocerlo , darte cuenta, es decir, conciencia de registro y por ultimo…no hacerlo más. Voluntad y decisión . Una pregunta que ayuda mucho es preguntarse : ¿ a mi me gusta este aspecto mió, este personaje?.

El chantajista proviene de una infancia con poco afecto, poca valorización. Por lo tanto, se ha transformado en un experto por conseguir aquello bajo cualquier precio y forma. Al no tener el afecto que necesitaba, comenzó a armar un juego estratégico para conseguirlo y también armar un personaje.

¿Queres tener razón…o ser feliz?. Otra pregunta interesante .

Algo muy gracioso es que cuando sus estrategias ya no alcanzan, suele recurrir a circunstancias que para el son superiores, por ejemplo “mi analista dice que tus conductas son una mierda”, se justifica a través del analista; o, “estoy leyendo un libro que dice que lo que vos haces es …”, etc.
En la dupla “chantajista-chantajeado”, me resulta importante tener presente la dinámica entre “auto castigador-castigador”. El auto castigador es el que siempre pone la responsabilidad y la culpa afuera, con lo cual siempre se coloca en el lugar del “yo no puedo”, el adulto es el otro que si “puede”.
Y el castigador, es el que toma al otro como un “pequeño eterno” y siempre estará salvando y cuidando: que hacer, como hacer, cuando hacer , etc, por que considero que sos como un niño y si vos te dejas manejar como un niño es por considerarme adulto a mi; y si las cosas no te salen bien…la culpa es mía.

El chantajista le hace creer al chantajeado que no se puede cambiar. Ojo.
No te chantajees a vos mismo. Empecemos por ahí.

Las siguientes actitudes, formas de pensamiento, que nos hacen vulnerables al chantaje emocional son :

1-Excesiva necesidad de aprobación.
2-un profundo miedo al enojo del otro.
3-una gran necesidad de paz sea cual fuere su precio.
4-tendencia a asumir demasiada responsabilidad por la vida de los demás.
5-alto nivel de inseguridad con respecto a tu valoración y capacidad. (acá el chantajista sube el volumen).
A tener presente para reforzar y laburar :
1-sostener lo que creo (personalmente no me copa la idea de defender).
2-no permitir que el miedo domine, en todo caso, permitirme escucharlo y acudir a mis recursos.
3-comunicar a quien me ha herido, mi dolor.
4-definir quien soy yo en lugar que otros me definan.
5-cumplir con las promesas que me hago a mi mismo.


Carlos E Gatti
Psicólogo clínico.Especialidad :psicoanálisis y terapia gestalt.
Terapeuta grupal. 
Docente Unr y Ucsf.
Matricula 374.

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