lunes, 17 de octubre de 2016

QUEDAR BIEN CON DIOS Y CON EL DIABLO, por Carlos Gatti

QUEDAR BIEN CON DIOS Y CON EL DIABLO….

Cuando decís lo que no sentís hay una movida muy fuerte en la capucha y el cuore. El famoso decir si  cuando sentimos que no.
Es una contradicción auto generada que rompe con toda armonía. 
Pero ello viene de esa famosa tendencia a querer quedar bien ante los otros por educación, por respeto, por bondad, etc. Paradigma que esconde un autoestima interesante para revisar. Y siempre el miedo a perder el cariño del otro.
Por lo tanto, no siempre es por generosidad, elección, respeto, etc. Es decir que no siempre estamos teniendo conciencia de porque estamos diciendo que si cuando queremos decir que no.
Al ser una actitud reiterada, hay una negación al propio ser y sentir, te dejas del lado y el otro toma un protagonismo desde un poder excesivo dado por vos mismo.
También surge una angustia muy fuerte por forzar decir algo que no tiene que ver con tu sentir.
¿Por qué el otro debería enojarse , si lo que tenes para decir porque lo sentís lo decis con respeto y cariño?. Porque hay que presente siempre que cuando vos sos sincero, la reacción del otro ya no es tu problema, siempre y cuando, no detectes un chantaje emocional. En este ultimo caso, amerita que te sientes con el otro y se hable : ¿Por qué ligar el amor y el cariño con lo que se piensa y siente, cuando no se esta de acuerdo con el otro?. Ojo con eso. ¿Por qué tengo que pensar que el otro no me quiere si digo que no?.
Quisiera linkear el tema con el “dar” y “recibir”. Hay algunas personas que solo dan y les cuesta recibir o pedir ya que ello implica un creer que se estará en deuda y dicho miedo te convierte en un amarrete con vos mismo, devoto de la virgen del codo. Yel universo nos da a través de los otros. Tengamos presente que somos receptores y dadores todo el tiempo.
Entonces se dice mucho que si cuando en realidad se quiere decir no, porque se esta mas acostumbrado a dar y así obtener tranquilidad ya que al decir no, se establece el derecho per se que tenemos de no querer hacer algo o de no sentir algo en particular.
Fuimos educados con la idea de que el “no” viene pegado a una excusa . No fuimos educados para la sinceridad desde aquel lugar y recibir la verdad de un “no..porque simplemente no tengo ganas”. Y cuando el “no” viene pegado a una excusa, generalmente el otro compra la excusa, muchas veces sabiendo que no es real, pero es mas fácil comprarla, porque aceptar que el otro “no quiere”, internamente es mas pesado. A ello le llamo CHANTAJE EMOCIONAL. Y encima, es un esfuerzo mucho mayor a ser sinceros.
Cuidado también con el fundamentalismo. Así como hay personas que únicamente “dan” y ceden siempre, los hay que no dan un tranco de pulga.
Se trata entonces de ni tan pelado ni tan peludo. Equilibrio : buscar que el otro sea feliz y uno disfrute de esa felicidad, respetando y respetándome, amando y sintiéndonos amados. Eso lo logramos cuando dejamos de analizar las respectivas personalidades, ya que al hacerlo, caemos en los cálculos , suposiciones, manipulaciones, etc. Y en dicha luchas de “mentes” (Egos) se diluye y pierde el fluir entre el dar y recibir.
No es verdad que nos van a querer mas por dar “de mas”, o que vamos a querer mas si nos dan mas.
Es en el tema del “de mas” donde aparece aquello del “sacrificio”, y cuando te sacrificas terminas, inevitablemente , en algún momento, cruzando a un lugar peligroso. Como en todo exceso. El lugar del “reclamo”; reclamo de incondicionalidad,como un niño que se porta “bien y es bueno” y espera su premio…como mama y papa se lo prometieron. El problema radica en que el otro no es ni tu papa ni tu mama, sino, un adulto igual a vos.
Si te quiero es por que yo te quiero y no significa que deba ponerme una carga al hombro tremebunda para explicar,justificar y corroborar que te quiero, y vos, tampoco te deberás poner una carga encima tremenda para que yo crea que vos me queres. Porque si creemos que el otro no nos quiere porque no hace tres o cuatro cosas que le pedimos, la verdad es que tenemos que revisarnos por que esta claro que tenemos una falacia importante acerca de lo que creemos que es el amor. Empecemos por ahí.
La verdad a poder decir puede ser también : “la verdad me da miedo que te enojes si te digo que no y que me dejes de querer, pero no tengo ganas de …”.
Amar no es sacrificar.

Carlos E Gatti.
Psicólogo clínico.
Terapeuta grupal. Facilitador en constelaciones familiares.
Docente Unr y Ucsf.
Matricula 374.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Déjanos tu comentario!